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jueves, 26 de julio de 2012

¿Puedo ceder mi derecho o arrendar la cosa dada en usufructo?

El usufructo no es un contrato sino un derecho real que se constituye a favor de una persona denominada usufructuario ya sea por ley, por testamento, por donación o cualquier otro acto entre vivos o por prescripción. Al ser el usufructo un derecho real el usufructuario tiene la facultad de gozar de la cosa dada en usufructo. 

Teniendo en cuenta lo anterior ¿Puede el usufructuario ceder su derecho o arrendar la cosa dada en usufructo? El código civil responde el interrogante a esta pregunta estableciendo que si es posible que el usufructuario ceda se derecho de usufructo a titulo oneroso o gratuito a quien él quiera. 

También puede arrendar la cosa dada en usufructo pero, cuando se cede el usufructo el cedente sigue siendo responsable ante el propietario de la cosa. Sin embargo el usufructuario no podrá arrendar la cosa dada en usufructo, ni ceder su derecho cuando el constituyente del usufructo de manera expresa se lo haya prohibido. 

Aunque de manera expresa se la haya prohibido al usufructuario ceder su derecho o arrendar la cosa dada en usufructo, este puede hacerlo obteniendo el correspondiente consentimiento del constituyente, es decir, pese a la prohibición contenida en la constitución del derecho el usufructuario puede convencer al constituyente y quedar relevado de la prohibición establecida. 

Cuando no se convence al constituyente del usufructo de relevar al usufructuario de la prohibición de ceder su derecho o arrendar la cosa, y en contravención a la prohibición el usufructuario cede el derecho o arrienda la cosa, la consecuencia de esto es la pérdida del derecho, así se encuentra establecido en el inciso final del artículo 852 del código civil el cual dice lo siguiente: 

El usufructuario puede dar en arriendo el usufructo y cederlo a quien quiera, a título oneroso o gratuito. 

Cedido el usufructo a un tercero, el cedente permanece siempre directamente responsable al propietario. Pero no podrá el usufructuario arrendar ni ceder su usufructo, si se lo hubiere prohibido el constituyente; a menos que el propietario le releve de la prohibición.

Fuente: Gerencie.com

lunes, 9 de julio de 2012

¿Quién está legitimado para revocar un testamento?

Siendo el testamento un acto unilateral de voluntad de una persona, que pretende que sus disposiciones sean cumplidas después de su muerte, si este ha sido otorgado válidamente atendiendo las formalidades establecidas por la ley civil para cada clase de testamento, este no puede ser invalidado. 

Solamente puede ser revocado un testamento, por el mismo testador, es decir, el testador es la persona legitimada para invalidar todas o parte de sus disposiciones testamentarias, lo cual se logra a través de la realización de otro testamento, sin embargo hay testamentos que según lo establecido en el código civil caducan sin que medie revocación del testador. 

Caducan sin necesidad de revocación hecha por el testador, los testamentos privilegiados en los casos expresamente contemplados en la ley, según lo establecido en el artículo 1270 del código civil, que habla de la revocación del testamento: 

“El testamento que ha sido otorgado válidamente no puede invalidarse sino por la revocación del testador. 

Sin embargo, los testamentos privilegiados caducan sin necesidad de revocación, en los casos previstos por la ley. 

La revocación puede ser total o parcial.” 

Si una persona realiza un testamento cerrado puede revocarlo totalmente a través de un testamento abierto o a través de cualquier testamento privilegiado si es el caso de que la persona este en una situación que le permita otorgar cualquiera de estas clases de testamento. 

Cuando se revoca un testamento solemne por un testamento privilegiado, la revocación caducara si el testamento caduca, en dicho caso valdrá el testamento otorgado antes del privilegiado, por ejemplo: Juan otorga testamento abierto pero, después la vida del testador se encuentra en inminente peligro y decide revocar su testamento abierto por un testamento verbal. 

El testamento verbal caduca si el testador fallece después de 30 días de otorgado el testamento o si falleciendo antes de este término no se hubiere puesto por escrito el testamento con las formalidades establecidas en la ley dentro de los treinta días siguientes a la muerte, en el caso del ejemplo si el testamento verbal caduca, la revocación que hizo Juan también, entonces subsiste el testamento abierto que él había otorgado antes del verbal, según lo establecido en el inciso segundo del artículo 1271 del código civil.

Fuente: Gerencie.com

martes, 19 de junio de 2012

Diferencia y semejanza entre testamento cerrado y testamento abierto

El testamento es un acto  solemne, unilateral en cual una persona dispone como quiere que sus bienes sean distribuidos después de su muerte; el testamento puede ser abierto o cerrado, se denomina testamento abierto aquel por medio del cual el testador manifiesta a viva voz sus disposiciones testamentarias al notario y a los testigos.

Mientras que el testamento cerrado es aquel que tiene la característica de secreto debido a que el testador lo presenta ante el notario y los testigos en escritura cerrada, las disposiciones de dicho testamento solo las conoce el testador. Entre estas dos clases de testamento se pueden establecer las siguientes semejanzas:
  • Ambos son solemnes y deben constar por escrito.
  • Deben otorgarse ante notario y testigos.
Por otro lado se diferencian el uno del otro:
  1. Fundamentalmente se diferencia como se menciono anteriormente en que testamento abierto se da a conocer a viva voz, es decir, las disposiciones testamentarias son dadas a conocer por el testador ante el notario y los testigos, mientras que el testamento cerrado es secreto.
  2. El número de testigos en el testamento abierto debe ser de tres, en el cerrado es de cinco testigos.
Es indispensable que las formalidades establecidas en el código civil, tanto para el testamento cerrado como para el testamento abierto se cumplan, debido a que la inobservancia de las formalidades produce nulidad del testamento, según lo establecido en el artículo 1083, el cual dice lo siguiente:

“El testamento solemne, abierto o cerrado, en que se omitiere cualquiera de las formalidades a que debe respectivamente sujetarse, según los artículos precedentes, no tendrá valor alguno.

Con todo, cuándo se omitiere una o más de las designaciones prescritas en el artículo 1073, en el inciso 4o. del 1080 y en el inciso 2o. del 1081, no será por eso nulo el testamento, siempre que no haya duda acerca de la identidad personal del testador, notario o testigo.”

Finalmente cuando deseemos hacer nuestro testamento si deseamos que sean conocidas nuestras disposiciones testamentarias debemos otorgar testamento abierto, y por el contrario cuando queramos secreto en cuanto a lo que dispusimos en nuestro testamento, debemos otorgar testamento cerrado.

Fuente: Gerencie.com